La niña


"Reconozco la mirada curiosa, siempre quiere saber, honda la mirada… el perro Bijou, compañero de las noches, amado perro, de tela aterciopelada ya gastada por el tiempo y la fricción permanente.

Allí era el presente y nada más… También se puede decir la frase 'no entendía nada', porque son todas cosas que proponían “los grandes”: la silla, el perro, el sentarse, la luz, el mirar, una cámara y el resultado que, en definitiva, era desconocido y no importaba.

Más adelante la niña sabía lo que deseaba: dibujar en los cuadernos las imágenes bien grandes, horas coloreando y terminando los dibujos y pinturas y los deberes escolares eran sólo una añadidura (sonrío).

Soñaba con algo indefinido, pero era algo que al pensarlo emocionaba, abría el pecho. 


Libro de artista, 2017
Ana Quittard

Ese sentimiento fue así en cada etapa, salvo que algunas cuestiones se materializaban… y eran terminar la primaria y lograr ir a Bellas Artes… Lograrlas, pese a todos los inconvenientes. Pero cada vez ese sentimiento de algo mayor que alcanzaría, sin nombre ni definición. Algo contenedor -sabía que existía- que fue motivo de anhelo, de deseo, voluntad, inquietud, movimiento y fuerza de la vida."


Los maitenes, El Bolsón (Río Negro, Argentina)
20 de marzo de 2017

Comentarios

  1. ¡Gracias! No me resulta difícil identificarme. me acordé de algo que escribí para el prólogo de "Dormir vestida", libro de poemas de Maite Aranzábal
    "Tampoco la niñez es un lugar adonde volver a descansar, no hay palabra fuera del océano del lenguaje; pero la palabra infancia oculta la promesa de un barco con el que vale la pena intentarlo y aún naufragar."

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  2. cuál es tu nombre? no te reconozco por el seudónima...Gracias por todos los comentarios

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